Computación en la nube para las Universidades

Del campus a la casa

Beneficios de la computación en la nube para las Universidades

Hace 10 años la palabra “universidad” podía significar ser un estudiante de tiempo completo que se queda en un campus universitario; sin embargo, las cosas han cambiado a lo largo de los años, especialmente después del inicio de la pandemia de Covid-19. 

Para sobrevivir las universidades se han digitalizado, ofreciendo sesiones y cursos online que permiten a los estudiantes aprender a distancia. Pero para ser realmente digitales y para que la educación a distancia lleve al mismo aprendizaje que la educación presencial, se necesita más que solo cursos en línea. Un estudiante además de ver la clase, necesita acceder a las herramientas necesarias para aplicar lo que se le está enseñando, y es ahí donde la computación en la nube juega un papel crucial.  

Para prepararse para los tiempos de la semi-presencialidad, las mejores universidades del mundo están migrando a la computación en la nube. Una de estas es la Universidad de Toronto, que junto con Microsoft Azure llevó tu infraestructura de TI a la nube. Esta jugada los llevó a reducir la latencia y optimizar el tiempo del equipo de TI.

¿Qué ventajas trae a una universidad migrar a la nube? 

Reduce costos operativos

La mayoría de universidades, sobre todo las públicas, tienen presupuestos limitados y una alta necesidad de cómputo. Para poder suplir la demanda de alto cómputo la nube es su mejor aliado. ¿Por qué? Las universidades tienen 2 opciones, o tener la infraestructura física o llevarla a la nube y como dicen por ahí, mantener es de ricos. Para mantener infraestructura física en el campus no solo hay un costo de la compra de los equipos, hay muchos costos ocultos como por ejemplo contratar al personal calificado para mantener los servidores o el incremento en energía para que el centro de datos esté a la temperatura adecuada. Cuando se pasa a la nube, esos costos visibles y ocultos quedan del lado del proveedor y no de la universidad. Así pues, se logra una reducción en los costos operativos y la optimización del presupuesto de TI. 

Flexibilidad para los estudiantes, docentes y administrativos

Si la pandemia nos enseñó algo es que las organizaciones flexibles tienen mayor probabilidad de sobrevivir: la nube brinda esa flexibilidad. Durante la pandemia, las universidades que habían empezado su migración a la nube tuvieron mayor capacidad de acción, estas universidades lograron rápidamente acoplarse a los cambios y seguir ofreciendo su curriculum educativo a distancia. Al entregar escritorios virtuales a sus estudiantes, administrativos y docentes estas universidades permitieron a sus usuarios acceder a todos los recursos de la universidad desde sus casas de forma segura.  El administrador pudo acceder al software contable de forma segura desde su casa, así mismo el estudiante de arquitectura pudo seguir renderizando sus trabajos en Autodesk gracias a que pudo acceder a los computadores de la universidad desde su casa y así el docente pudo seguir con su currículum a pesar de los confinamientos. A aquellas universidades que no habían empezado la migración hacia la nube, no les quedó otra que buscar esas soluciones.

Expansión a nuevos territorios

La Universidad de Rutgers es una de las instituciones de investigación más destacadas de Nueva Jersey y el 2019, se asoció con Oracle para modernizar y unificar su sistema de TI. Para el 2021 la institución creó 33 cursos en línea y llevó a que el 23% de sus estudiantes se hayan matriculado en programas en línea, ya sea exclusivamente en línea o en algunos cursos. Esto fue posible en gran medida por nube, que permite a las instituciones educativas crear aulas virtuales con aplicaciones de alto cómputo que se pueden gestionar desde cualquier lugar y de forma segura, habilitando la expansión de las universidades a cualquier lugar con solo un par de clics. Como a Rutgers, la nube permite a las instituciones educativas expandirse a nuevas regiones entregando una experiencia de aprendizaje afín a la presencial.

Cada quien a su ritmo

La digitalización de las universidades permite a los estudiantes avanzar a su ritmo. Ya quedó en el pasado las épocas donde te tocaba ir a un laboratorio de cómputo para terminar el programa de estadística, ingeniería, arquitectura, etc. Ahora los estudiantes no solo pueden ver los cursos online a su tiempo sino que pueden acceder a las licencias y salas de cómputo de la universidad de manera virtual. Esto hace posible, entre otras cosas, que los estudiantes puedan trabajar y estudiar simultáneamente manejando sus horarios como mejor les convenga. Además, habilita el aprendizaje invertido que ha demostrado incrementar la participación en clase. En el aprendizaje invertido, los estudiantes completan un trabajo previo a la clase, generalmente en forma de videos cortos, mientras que el tiempo de clase se enfoca en resolver problemas en conjunto con las herramientas previamente aprendidas. Debido a que los estudiantes ya conocen el contenido de antemano, utilizan su tiempo para colaborar y mejorar su comprensión.

Gracias a la computación en la nube muchas universidades están logrando expandirse y entregar más valor a sus estudiantes. Si en su organización están interesados en conocer más sobre cómo digitalizarse y poder crear estos espacios virtuales para llevar la educación al siguiente nivel, agende una llamada con nuestro equipo y conversemos. También te dejamos este link con más información sobre las soluciones que hemos entregado en Qinaya a instituciones educativas.